El Angel de cabellos rubios fue
reemplazado por uno de rasgos indígenas. las
piezas participarán en un concurso.
Los pañales blancos que cubren
a los tradicionales niños Dios fueron reemplzados
por fajas y cungas, la prenda que utilizaban los
indígenas para mantener rígído
el cuello del recién nacido. Con estas prendas
vistió Francisco Cóndor al niño
Jesús.
Este artesano, profesor de dibujo,
pintura y cerámica de la escuela La Primavera,
en Cumbayá, diseñó un pesebre
con 75 piezas construidas con arcilla. Todas las
figuras que fabrica y que vende por separado tienen
rasgos indígenas, incluso las campesinas piponas
cuyas manos regordetas siempre sostienen una vasi´ja.
En este pesebre autóctono, Cóndor
cuida los detalles.
Junto a la Virgen María,
cubierta con una chalina, están las piedras
y la leña que permiten cocer los alimentos
en las tradicionales ollas de barro.
Cóndor indica que para diseñar
estas figuras utiliza la arcilla fresca que trae
del Oriente. Para darles forma a los personajes del
pesebre recurre a la técnica del cordel que
consiste en hacer pequeños círculos
con arcilla, uno tras otro, hasta conseguir una primera
silueta. solo después se detiene en los detalles
figurativos y luego, acabado el diseño, los
lleva al horno para quemar la arcillla. Cóndor
cuenta que sus creaciones se han expuesto en ferias
navideñas, organizadas, sobre todo, por instituciones
públicas. Sin embargo, su objetivo es comercializarlas
forma masiva en los locales navideños que
cada año se levantan en los parques, mercados
y plaza de la capital.
El artesano, oriundo de Tumbaco,
participará en el Concurso de Pesebres que
organiza el Municipio de Quito. "Diseñé un
pesebre autóctono porque quiero que cundo
la gente lo mire, vea nuestra identidad a través
de cada figura. "
Por eso, en su pesebre no faltan
algunas aves propias de Ecuador, entre ellas,
los gorriones, el tucán, la golondrina, los petirrojos,
entre otros. Seis meses le tomó diseñar
todas las 75 piezas.
El Comercio, 16 diciembre
2004